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Por encima de todo, un abrazo Carlos Albert

A balón paradoRafael Ocampo

Lamento muchísimo que, tal como lo anunció el propio periodista ayer al mediodía a través de su cuenta de twitter, Carlos Albert haya dejado de trabajar para la empresa ESPN.

He leído ya lo que el propio Carlos ha contado hoy en este diario sobre la o las razones por las que decidieron en su ex empresa prescindir de sus servicios. Me gustaría saber las razones que tuvo ESPN para tomar esta decisión, pero ha sido imposible conocerlas. Hasta el momento de terminar esta columna no había leído ningún comunicado al respecto. Yo mismo intenté obtener alguna versión de los directivos que conozco de esta empresa, pero no tuve la suerte de que respondieran mis llamadas. Me pareció lo más ético ofrecer a quien tuviera la autoridad de ejercerlo, el mismo espacio del que dispondría Albert, pero insisto, no se pudo.

Lo que sea que haya sido que provocó esta situación, me genera un profundo sentimiento de tristeza. Me consta que Carlos Albert se había comprometido con ESPN como ha sabido hacerlo desde que se dedica a esto, ejerciendo una crítica siempre incómoda, muchas veces temeraria y hasta incendiaria. Pero siempre frontal, asumiendo en cara propia todos los riesgos que implica este tipo de periodismo.

Doy fe también, como colaborador de ESPN (esta empresa tiene un contrato con Grupo Milenio para co producir el programa Juego Cruzado desde hace casi 4 años), la absoluta libertad con la que yo he expresado cualquier pensamiento, idea o dato en sus canales y pantallas. Ninguna restricción.

Termino con esto: Carlos Albert ha sido un colaborador fijo de las páginas editoriales de Milenio-La Afición desde hace cuando menos 5 años. Y espero que lo siga siendo durante muchos años más. Su valentía, su compromiso y su atrevimiento se respetan.

twitter@rocampo