Examen universal enfrenta a maestros
Profesores celebrarán su día entre polémica de si los evaluarán obligatoriamente: dos docentes, con posturas distintas, coinciden en que autoridades educativas también deben aplicar el test.
Clara Isabel Rubio Ayala, 28 años de servicio.
Guadalajara • La maestra Clara Isabel Rubio Ayala tiene 28 años de servicio. Da clases a alumnos de sexto grado en la escuela Concepción Alatorre, en la colonia Jardines del Nilo, en Guadalajara. Ella está de acuerdo en presentar el examen de evaluación universal que exige la Secretaría de Educación Pública (SEP), sin embargo, lanza el reto a los secretarios de Educación federal y local para que se apliquen la prueba que a ellos les exigen.
“Estoy a favor de que pongamos el ejemplo. Me gustaría mucho que nuestras autoridades que firmaron este documento [Alianza por la Calidad de la Educación] hicieran también ese examen. Que ellos se sometieran a esta evaluación e hicieran públicos sus resultados. No le tememos a una evaluación, el caso está en que tenemos 20 años participando en este tipo de pruebas y no sólo en Carrera Magisterial”, refirió la docente.
La profesora Clara Isabel estudió en la Normal de Jalisco y desde hace 20 años ha sido evaluada, pues está inscrita en Carrera Magisterial y ostenta el nivel E, el más alto.
Dijo que si las autoridades lo que quieren es saber cuáles son las deficiencias que tienen los profesores, eso se puede hacer por otra vía y no en un examen. Por ejemplo, expuso que les acaban de ofrecer una capacitación en habilidades digitales, sin embargo, no está “aterrizada” a las necesidades que tiene un mentor de primaria.
Propuso que se les capacite en un programa de Escuela para Padres, sobre cómo tener una mejor comunicación con los papás de los alumnos y cómo orientar mejor a los niños.
La maestra Clara Isabel Rubio, cuya aula donde da clases lleva su nombre como un reconocimiento a su trayectoria profesional, lamentó que la figura del docente “se haya “quebrantado” y en gran medida eso se debe a los medios de comunicación, que resaltan casos de malos profesores, pero nada dicen de quienes “entregan su vida y su alma” en un salón de clases.
“Yo, por ejemplo, acabo de terminar de barrer mi salón [porque recién le pusieron piso nuevo] y eso no viene en mi programa, sin embargo, yo le entro, porque sé que eso alienta buenas prácticas en mis alumnos”.
“Esas evaluaciones sirven para ensañarse”
Sin ningún titubeo, la profesora Avelina Silva Navarro, supervisora escolar en la zona 143 (al oriente de Guadalajara, en el límite con Tonalá) y abogada egresada de la UdeG, aseguró que está “en contra” de que se evalúe a los docentes (como pretenden hacer las autoridades educativas el próximo 24 de junio a todos los profesores de primaria), a los directores y a los asesores técnicos pedagógicos.
“Tengo 48 años de servicio, 18 de ellos como supervisora. Esta zona es de gente comprometida con la educación. Cada año nos evaluamos, estoy en letra E —la más alta— de Carrera Magisterial desde hace años. No es soberbia que yo diga no a la evaluación, lo que pasa es que hemos visto que esas evaluaciones sirven para ensañarse con los maestros”.
Silva Navarro continuó: “Le dan pie a nuestra autoridad educativa para que diga ‘ya ves cómo no rindes frutos y por qué exiges’. Si supiéramos que esa información no se utilizará para tachar a los maestros de flojos, de ignorantes, a lo mejor sería menos la resistencia. Yo, por mi parte, no le tengo miedo a la evaluación. Los maestros tampoco. Lo que no queremos es darles pie a que hagan escarnio de nosotros como seres humanos. Nos duele lo que a veces dicen los periódicos”.
Está consciente que como servidores públicos están expuestos a la revisión de su labor por parte de la sociedad. Sin embargo, lanzó una pregunta: “¿Por qué no les hacen a ellos [secretarios de Educación y diputados] una evaluación? La señora [Elba Esther Gordillo] que suscribió ese acuerdo junto con el secretario de Educación ¿ya presentó la evaluación? ¿Por qué a ellos no los evalúan? ¿Por qué tenemos que ser los maestros la piedra donde se descargue todo lo que significa no estar a la altura de otros países? Yo me opongo a ello”.
En el Día del Maestro, a la profesora Avelina le entristece el deterioro social que tiene la imagen de los docentes: “Cuando, antes, los papás nos tenían tal confianza que a mí me llegaron a decir que yo era la segunda mamá de los niños”.
La entrevistada señaló que a algunas autoridades “les conviene” lastimar la imagen profesional de los profesores, como una estrategia para atacar políticamente a la presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo.
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