Tlajomulco: región de "narco" y casas sin dueño
Según cifras oficiales, una de cada tres viviendas fueron abandonadas en esa zona circunvecina de Guadalajara; la inseguridad, una de las razones.
Tlajomulco de Zúñiga • Este municipio de 416 mil habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara tiene el mayor número de casas abandonadas del país, de acuerdo con el INEGI (Censo de Población 2010): de 171 mil 710 viviendas particulares existentes en el lugar, 57 mil 151 están deshabitadas. Una de cada tres.
Buena parte de la gente que ha abandonado sus hogares lo ha hecho por la inseguridad: a causa de la delincuencia común, pero también de la presencia narco.
Porcentualmente, Tlajomulco también está en el fondo de los indicadores. El Índice de Competitividad Municipal en Materia de Vivienda 2011, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, señala que este municipio tiene la tasa de vivienda deshabitada más alta de México (34 por ciento), por arriba de ciudades fronterizas que han sido muy violentas, como Ciudad Juárez (24 por ciento) y Tijuana (20 por ciento).
Hay comunidades de Tlajomulco que parecen zonas fantasmales, con casas desechas u ocultas entre la maleza: el INEGI señala que la localidad de El Capulín tiene 62.7 por ciento de viviendas deshabitadas. El fraccionamiento Rancho Alegre, 55.2 por ciento.
Además, Tlajomulco es el municipio del país que tiene mayor número de casas abandonadas del Infonavit, solo por detrás de Ciudad Juárez, Chihuahua: son 5 mil 546 en esa situación, según un reporte del instituto, en el cual se detalla que la urbe chihuahuense cuenta con 9 mil 98.
Hay tres razones para explicar el abandono, según el gobierno local: que se construyeron fraccionamientos de más: 422, pero al menos 71 que no fueron “entregados” al municipio y las autoridades no se hacen responsables de brindar servicios. Los fraccionadores asumían erróneamente que miles de trabajadores de la capital se asentarían ahí.
Sin embargo —segunda razón—, tanto la crisis económica (pobladores que suspendieron sus pagos hipotecarios) como el tiempo y gasto de transportación a Guadalajara (hasta dos horas), así como la carencia de servicios, hicieron que muchas familias se fueran.
Entre 2004 y 2008 se vendieron 120 mil viviendas con créditos hipotecarios; 45 mil de éstas yacen abandonadas.
La tercera razón para que la gente haya abandonado sus casas es la inseguridad. En primer lugar, por la delincuencia común: el principal delito es el robo en casa-habitación, de acuerdo con el ayuntamiento. En 2010 hubo 850 hurtos de ese tipo, al menos dos por día. En 2011 se reportaron casi los mismos, 843, es decir, 2.3 por jornada, en promedio.
La gente no tiene ánimo de hablar en las colonias de este municipio, todas con casas abandonadas. Se nota la prudente. Primero indaga la identidad de los reporteros. Un varón pregunta si no somos policías federales. Una mujer que habita un fraccionamiento donde hay casas protegidas con filosos alambres de púas se anima a declarar para la MILENIO:
“Pues sí, los delincuentes se meten a las casas a hacer vandalismo, a destruirlas, a robarse puertas, baños, todo. Muchos vecinos del fraccionamiento estamos hartos de tanta delincuencia, de tanta inseguridad…
—No hay vigilancia…
—Nada de vigilancia, nada. Uno hace esfuerzos para adquirir cosas y no es justo que lleguen éstos y se lleven nuestras pertenencias, que nos costaron tanto trabajo. Hemos hablado a las patrullas y llegan hasta las 500 (tarde)…
—¿Abandonan las casas por la inseguridad?
—Pues muchas veces sí, porque no hay seguridad. Muchos compran sus casas, ponen protección y cuando vienen a verlas encuentran el cascarón…
Una mujer más, que también platica con MILENIO en un fraccionamiento ubicado en un área opuesta del municipio, se para frente a la puerta de su hogar, junto al cual hay muebles abandonados de la casa de sus vecinos, y cuenta…
-¿Ya no salen por la inseguridad?...
-Ya no salimos, porque tenemos miedo de que nos vuelvan a robar. Una vez ya nos robaron aquí en mi casa. Se metieron a robar…
-Tienen miedo de andar en las calles…
-Sí, en la noche, porque hay veces que se agarran los muchachos con otra banda y se oyen los balazos. Hay muchas bandas. La verdad, sí da miedo salir en la noche. Cuando salgo nada más estoy volteando a todos lados para ver si nos vienen siguiendo…
Las historias son similares: los jaliscienses hablan poco y con miedo. Y no es para menos: los narcos también se han instalado en Tlajomulco. Nada más este año el Ejército ha asegurado ocho narcolaboratorios en el municipio, un promedio de uno por mes, hasta agosto. Y uno de éstos, de 18 hectáreas, está entre los más grandes hallados en el país.
No resulta extraño: según documentos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos elaborados en julio de este año, uno de los capos más buscados en México y Estados Unidos (Washington ofrece 5 millones de dólares por su captura), Juan José Esparragoza Moreno, El Azul, uno de los líderes del cártel de Sinaloa de El Chapo Guzmán, ha asentado sus reales en el lugar: con ayuda de varios familiares (dos esposas y cuatro hijos) y cuatro personas más, lava dinero en el municipio a través de dos empresas que operan un fraccionamiento (Provenza Residencial), un centro comercial (Provenza Center) y un parque industrial (La Tijera).
Según la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros del Tesoro, a diferencia de otros narcos, El Azul mantiene perfil bajo para aumentar su influencia y sus ganancias ilícitas. Por eso invirtió en Tlajomulco. Sin embargo, el director de oficina, Adam J. Szubin, lo llama “el padrino de los narcóticos mexicanos”.
Tan están instalados en Tlajomulco los narcos, que aquí ha venido a residir también quien les brinda una protección… muy particular: se trata de un chamán de la Santa Muerte y San Jesús Malverde, quien permite la entrada a su casa y habla a MILENIO de sus singulares clientes en el lugar, y del auxilio que les brinda:
-Hay personas que corren peligro siendo mafiosos, haciendo cosas ilícitas. A ellos se les da una protección con un colmillo de tigre y un colmillo de león. Ninguna bala te penetra, ningún hierro te entra. Y también se les ofrece la liberación total de la santa para que estén protegidos para siempre. Y ellos pagan…
-¿Y ellos, los que hacen cosas ilícitas, cómo le pagan eso a su Santa Muerte?...
-Se puede pagar con dinero o con algún tipo de objeto, que viene siendo una ofrenda o algún sacrificio…
-¿Qué tipo de sacrificio?
-Alguna cosa que tenga el propósito de adquirir y brindar. O puede ser sacrificio… humano.
En 2006 solo hubo una ejecución en Tlajomulco relacionada con la delincuencia. En 2007 subió a seis la cifra. En 2008, a diez. En 2009 se duplicó a 21. En 2010 se volvió a duplicar a 43. Eso, según cifras del ayuntamiento, que ya no dio a conocer las datos de 2011 y 2012: los “reservó”.
Detallan plagios en Paracho
Los padres de Luis Enrique Castañeda, Diego Antonio Maldonado y Ana Belén Sánchez, desaparecidos en Paracho, Michoacán, el 22 de julio, revelaron que las autoridades del estado han dado cuatro versiones de lo ocurrido. Una de ellas es que los jóvenes tuvieron un pleito con el jefe de plaza de ese municipio y por eso se los llevaron.
Alicia Guajardo, madre de Luis Enrique, reveló a Carlos Puig, en MILENIO Televisión, que en las primeras fotos que les proporcionaron los peritos las habitaciones del hotel Santa Fe estaban arregladas.
Otra versión dada por la procuraduría de Michoacán es que los jóvenes fueron a una discoteca, donde tuvieron un problema con otras personas. “El tipo con el que se pelearon resultó ser el jefe de la plaza de Paracho”, reveló Fortunato Sánchez, padre de Ana Belén.
Una más es que los jóvenes fueron confundidos con policías infiltrados, que los iban a investigar y después a soltar. La cuarta es que los jóvenes llegaron al hotel a las cuatro de la mañana y una persona con una capucha dijo en la administración que iba con ellos. Minutos después comenzó el pleito y los jóvenes desaparecieron. (Redacción/México)










