Oribe, heroico; final agónico
En un cierre emotivo, Peralta consiguió dos goles para Santos en los últimos cuatro minutos de partido para igualar con Tigres y medirse a Monterrey por el título.
Darwin Quintero celebra con Oribe Peralta el empate.
Torreón, Redacción • Lo que sucedió anoche en el Estadio Corona será digno de recordar por muchos años, porque cuando Tigres estaba por festejar la victoria, apareció la figura de Oribe Peralta para hacer dos goles en cuatro minutos y darle el pase a su equipo (2-2, 3-3 global) a la Final del Clausura 2012, donde se medirá ante Rayados.
Héctor Mancilla agarró dormida a la defensa de Santos Laguna, le hizo dos goles en la primera mitad y con ello tenía al conjunto felino del otro lado, estaba acabando con el sueño lagunero. Sin embargo, los Guerreros no se dieron por vencidos y al 86’ y 89’ hicieron los tantos que empataron 3-3 el global que le dio a los santistas el pase por su mejor posición.
El trabajo defensivo le echó a perder a Santos la primera mitad, en la que Mancilla fue el verdugo al conseguir dos anotaciones que pusieron en la lona al cuadro lagunero, cuya reacción fue tibia.
Santos fue sorprendido a los 5 minutos con un centro de Elías Hernández por derecha que Héctor Mancilla cabeceó a contrapié de Oswaldo Sánchez para poner el 0-1.
Tigres ya no tuvo prisa, pero Santos sí, de tal forma que se hizo del balón, presionó al rival desde la salida, pero estuvo expuesto al contragolpe. Al 16’, Suárez luchó en lo alto un balón y con la cabeza se lo bajó a Oribe Peralta, quien desde las afueras del área sacó cañonazo que pasó zumbando el palo derecho. Poco después Rodolfo Salinas intentó de igual distancia con dirección al arco, pero la zaga desvió.
El conjunto felino estuvo cazando hasta que encontró otra oportunidad de hacer daño, cuando Manuel Viniegra le puso un servicio a Mancilla, quien se quitó a Baloy con un quiebre de cintura, luego cruzó su disparo para vencer a Oswaldo para el 0-2 al 26’.
La imprecisión invadió a Santos, desmotivado trató de hacer algo, pero Tigres ya estaba cómodo en el partido, cerró espacios y no arriesgó, incluso se veía más peligroso en sus avances basados en trazos largos.
Cerca estuvo Santos de empatar al 40’, en una pared con Quintero, Peralta sacó tiro cruzado que alcanzó a detener Palos.
Santos salió para la segunda mitad consciente que tenía que jugarse todo, pero los visitantes cerca estuvieron del tercero con disparo de Damián Álvarez que Oswaldo desvió.
Galindo modificó para tener variantes al ataque, Suárez dejó el partido para el ingreso de Hérculez Gómez, quien se encargó de la banda derecha, donde los laguneros insistieron, pero elegían mal la última jugada.
En cambio, Tigres dejaba escapar el gol decisivo. Álvarez por izquierda mandó centro para Lucas Lobos, cuyo remate, a centímetros del marco, fue a pegar en el palo izquierdo y como pudo Oswaldo recuperó la pelota.
Para entonces, Baloy ya estaba como delantero y Aarón Galindo se incorporaba constantemente en busca de un rebote.
Parecía todo resuelto, pero vendría un cierre dramático, porque Darwin tomó el balón por el sector izquierdo, mandó centro que Oribe remató con la cabeza, colocando el esférico cerca del palo izquierdo para darle vida a su equipo al 86’.
Fue un detonante en el ánimo para el equipo de Galindo, que de inmediato fue tras la pelota y tan pronto la recuperó, Quintero volvió a tener el balón por izquierda, hizo pausa y vio el movimiento de Oribe a primer palo, le sirvió y con poco ángulo el lagunero sacó disparo potente de zurda que venció a Palos, para hacer el 2-2 al 89’ que hizo explotar de euforia la tribuna.
Era increíble la manera cómo había reaccionado el equipo santista. En cuatro minutos los laguneros se metieron a una Final. Vino la celebración en grande, pues ahora fue Santos el que dejó fuera a Tigres y va por otro rival regio, el Monterrey.
Lo dijeron en su twitter
(Alejandro Irarragorri, presidente de Santos, @Irarragorri)
“Si eres Santo tu fe es ciega ¡Nunca te canses de luchar y trabajar por tus convicciones, estos jugadores son el orgullo de una región!”.
laafición@twitter
Esperan que sea la buena
En un cierre digno de final de película, Santos se metió a la Final del Clausura 2012, en la que volverá a verse las caras con Monterrey, equipo ante el que perdió hace unas semanas el duelo decisivo de la Conchampions. Tras acumular varias derrotas en ese tipo de encuentros, Oswaldo Sánchez, arquero de los laguneros, espera que ahora sí se les dé el título.
“La verdad que es un gran orgullo estar en este equipo, nunca se rinde, nunca da un partido por perdido, últimamente hemos llegado a muchas finales, es un mérito muy grande que falta coronar, tengo mucha fe en Dios que ésta nos va a tocar”.
Sin embargo, el arquero prefirió dejar de lado la emoción de estar en la instancia definitiva del torneo y se concentró en el objetivo que es ganarla, “ahora hay que mantener la calma, disfrutar hoy (ayer), descansar bien, mañana (hoy) prepararnos para el siguiente rival que es un equipazo y que queremos ganarle”.
Sobre el emotivo final del encuentro, Sánchez aseguró que los albiverdes nunca perdieron la ilusión de disputar una nueva Final en casa ante Monterrey.
“Uno nunca debe de perder la fe, el hombre que pierde la fe tiene que hacerse para un lado y nunca la perdimos, ahí está la recompensa al esfuerzo, al deseo y al creer en algo”.
En el mismo tenor que Oswaldo se manifestó el mediocampista lagunero Rodolfo Salinas, quien deseó que en esta ocasión el cuadro lagunero se quede con el título. “Sabemos que se viene algo mejor, los últimos años se nos ha negado el título y tenemos la opción de cerrar en casa, esperemos dar una alegría”.










