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Capacitadores, héroes de las elecciones locales

Cd. y Región •

Localizan a ciudadanos insaculados o seleccionados para participar en el próximo proceso electoral. Sol, lluvia y pandillas encuentran a su paso.

Guadalajara • Aquí las cosas no están tan difíciles. Pero allá abajo en la barranca, por allá donde se ve aquélla camioneta blanca, ahí sí está peligroso. Hay varias pandillas”, dice Arturo Zárate, un capacitador electoral, mientras señala con el dedo a lo lejos, desde la parte más alta de la colonia Huentitán, en un punto desde el que se divisa la colonia que ha crecido cada vez más adentro de la Barranca.

Arturo ha recorrido toda la colonia Huentitán y Lomas del Paraíso a pie. No tiene auto, ha caminado bajo la lluvia y sobre todo, bajo el sol; ha subido y bajado las empinadas calles muchas veces, tantas, que los vecinos ya lo reconocen: “Tengo que notificarles a todos los que van a participar en las elecciones. Hay un muchacho de 20 años que no me recibe. Ya he ido a su casa tres veces y nada. Y voy a regresar. Si no quiere o no puede, está bien, pero que me lo diga”.

Regresar varias veces no ha sido lo más difícil para Arturo, quien es uno de los 1,929 capacitadores cuya labor heroica consiste en recorrer todos los rincones del estado hasta localizar a ciudadanos insaculados. La zona en la que le ha tocado trabajar es reconocida por su inseguridad, pero eso no le asusta. Trata de no meterse en problemas con las pandillas. Y no es de una de ellas de la que ha recibido una agresión, sino de un perro. Arturo se levanta el pantalón y muestra la marca de la mordida sobre el tobillo. Iba caminando cuando un perro lo alcanzó y le enterró los dientes: “Lo peor es que unas señoras estaban viendo, pero no me ayudaron. Le di una patada y fue peor. Le di otra, más recio, y se dejaron venir las dos señoras gritándome ‘¡Viejo abusivo!’. Una de ellas me quebró la escoba en el brazo con el que me protegía. También salió una niña y me pegó con un palo”. En una tienda vieron que llegó escurriendo sangre y ahí lo curaron.

Arturo Campos Martínez también es capacitador. Ha trabajado ya en cinco procesos electorales y en esta ocasión recorre La Martinica: “Hay chavos que están bajo el influjo de una droga, ya no están en sus cinco sentidos y te quieren ‘tumbar’. Sí nos ha tocado correr para evitar una confrontación, porque lo primero es brindarle a la ciudadanía un buen servicio. Hay que ser tolerantes. No caer en un conflicto y a veces para lograrlo, corres, no nos queda de otra. Correr y volver a ir, y hacer nuestra chamba”.

“Yo así me voy a trabajar”, dice mostrando su uniforme naranja, mientras muestra que no trae anillos ni reloj: “Mi celular no vale ni 50 pesos; no uso tenis valiosos, uso zapatos cómodos, como me dijeron en el IEPC [sic], por si ocupaba huir, poder correr”.

Al preguntarle a Arturo Zárate si es difícil caminar las colonias de la Barranca, responde: “Es difícil. Pero eso no me debe de interesar. Lo más difícil es encontrar a las personas y tratar de convencerlas. Hay que caminar con sol o lluvia para que ciudadanos reciban su notificación. A veces no están, me agarra de noche y me voy a pie: una vez me pasó que ya eran las diez de la noche y no traía para el carro. Tuve que irme caminando. Me aventé como una hora hasta mi casa. Pero así es. Para mí es un reto”. Al capacitador se le olvidan los malos ratos cuando comenta lo aventajado que va, cuando por fin halla a una chica que será la presidenta de su casilla y acepta el puesto y queda en ir al día siguiente a capacitarla. O cuando pasa otro joven en una pick up y lo saluda como si fuera un buen amigo, “Quiúbole Luis, cómo estás”, le responde gritando, y explica: “Es uno de lo ciudadanos”.

A Arturo Campos tampoco le ha ido mal a pesar de las corretizas. Ha hecho amigos y tres años después de que capacitó a quien fue la presidenta de su casilla, se casó con ella y hoy tienen cuatro hijos.

Claves

De los capacitadores

► En Jalisco hay 1,929 capacitadores electorales, 175 subcoordinadores y 6 coordinadores en los distritos

► Los capacitadores instruyen a los 7 funcionarios de cada casilla que se requieren el día de la jornada electoral

► Se identifican con un uniforme naranja, un gafete y gorra